Saltar al contenido

Gestión comercial

El carrito abandonado no es un problema de recordatorio

El correo de recuperación es la respuesta más común y la menos útil. Dónde mirar primero.

3 min de lectura

Cuando una tienda me muestra su tasa de abandono de carrito, casi siempre viene con la misma frase pegada atrás: “estamos viendo un flujo de recuperación por correo”. Es la respuesta por defecto de la industria. También es la que menos mueve la aguja.

Qué mide esa métrica, y qué no mide

La tasa de abandono de carrito compara cuánta gente agrega productos con cuánta termina comprando. En Chile, para tiendas medianas, ese número suele quedar entre 65% y 80%. Es alto, y eso asusta. Pero una parte grande de ese número no es gente arrepentida: es gente usando el carrito como lista de deseos, o comparando el despacho contigo y con otros dos.

Ese tramo no se recupera con un correo. Nunca iba a comprar hoy.

Lo que sí importa es el otro tramo: quien llegó al checkout con intención real y se cayó ahí adentro. Ese número casi nunca se mide por separado, y es el único donde una intervención cambia algo.

Separa las dos caídas antes de tocar nada

Antes de escribir una sola línea de un correo automático, separa dos embudos:

  1. Carrito a checkout. Quien agregó y no llegó a iniciar el pago.
  2. Checkout a compra. Quien inició el pago y no lo terminó.

La primera caída es un problema de decisión: precio total, costo de despacho que aparece tarde, falta de confianza. La segunda es un problema de mecánica: formulario largo, medio de pago que falla, error que no explica nada.

Son problemas distintos y se arreglan distinto. Mezclarlos en una sola métrica es la razón por la que tantas tiendas invierten en el correo y no ven nada.

Dónde mirar primero

En las tiendas donde he revisado esto, el orden de retorno suele ser:

Costo de despacho visible antes del checkout. Si el despacho aparece recién en el último paso, cada peso de sorpresa es una salida. Mostrarlo en la ficha de producto, aunque sea estimado por comuna, baja la caída de carrito a checkout más que cualquier correo.

Cantidad de campos del formulario. RUT, teléfono, dirección, referencia, comuna, región. Cada campo obligatorio que no se usa después es fricción pura. Vale la pena listar los campos y preguntarse, uno por uno, qué proceso interno se rompe si ese campo desaparece. En más de un caso la respuesta es: ninguno.

El error del medio de pago. Cuando el pago falla, ¿qué ve la persona? Si la respuesta es una pantalla genérica sin instrucción, ahí se está perdiendo gente que quería pagar y podía pagar.

Y después, sí, el correo

El flujo de recuperación no es inútil. Es que está mal ubicado en la lista. Una vez que las tres cosas de arriba están revisadas, el correo recupera a un grupo más chico pero mucho mejor calificado, y su tasa de conversión sube sola porque el checkout dejó de expulsar gente.

El orden importa. Recuperar por correo a alguien que va a volver a chocar contra el mismo formulario es pagar dos veces por el mismo problema.

Seguir leyendo

Otras notas

Ver todo el blog

Contacto

¿Te pasa algo parecido?

Si algo de este texto te sonó a tu negocio, escríbeme y lo miramos con tus números.

WhatsApp