No se puede automatizar un proceso que nadie escribió
La mitad de los proyectos de automatización son, en realidad, proyectos de orden.
Cuando alguien pide automatizar algo, lo primero que hago es pedir que me cuenten el proceso. No el ideal: el que ocurre de verdad, el lunes a las nueve. Casi siempre pasa lo mismo. Aparecen tres versiones distintas según a quién le pregunte, y ninguna está escrita en ninguna parte.
Ahí termina el proyecto de automatización y empieza otro, que es el que en realidad hacía falta.
Por qué importa tanto
Una automatización no interpreta. Repite. Si el proceso tiene un paso que depende de que una persona decida por criterio, y ese criterio no está escrito, la herramienta va a tomar una decisión distinta cada vez o va a tomar siempre la misma, mal.
Y hay algo peor: el desorden manual es visible. Cuando alguien se equivoca, se nota, alguien reclama y se corrige. El desorden automatizado es silencioso y rápido. Produce cien errores iguales antes de que alguien revise.
Los cuatro datos que tiene que existir antes
No hace falta un manual de procedimientos. Hace falta una hoja con esto:
Los pasos, en orden, y qué gatilla cada uno. Qué tiene que pasar para que el paso empiece. “Cuando llega el formulario” es un gatillo. “Cuando corresponda” no lo es.
Quién es responsable de cada paso hoy. Si dos personas creen que el paso es suyo, el paso se hace dos veces. Si nadie cree que es suyo, no se hace y nadie lo nota hasta que reclama un cliente.
Las reglas de decisión, escritas como condiciones. No “priorizamos a los clientes importantes”, sino “si el cliente compró más de tres veces en el año, va a la fila de arriba”. Esa frase se puede programar. La otra, no.
Qué se hace cuando el caso no calza. Todo proceso real tiene excepciones. Si no está definido a quién le llega la excepción, la automatización va a fallar justo ahí, que además es donde están los casos que importan.
El orden correcto
Escribir el proceso, aunque sea a mano, en una hoja. Correrlo así una o dos semanas y corregir lo que no calzaba con la realidad. Recién entonces automatizar, y automatizar primero el tramo más repetitivo y más aburrido, que es donde el ahorro es más grande y el riesgo más chico.
Se ve más lento y no lo es. La parte de escribir toma días. Automatizar un proceso que no existe toma meses y termina en una herramienta que nadie usa.
El beneficio que casi nadie espera
En bastantes casos, escribir el proceso resuelve el problema sin automatizar nada. Aparece un paso duplicado, una aprobación que ya no la necesita nadie, un informe que se genera para una persona que se fue de la empresa hace dos años.
Eso también es un resultado. Es más barato que cualquier herramienta y no tiene costo mensual.
Seguir leyendo
Otras notas
Inteligencia artificial
Un agente no es un chatbot: la diferencia es el cierre
La pregunta útil no es qué tan bien conversa. Es quién termina la tarea.
Inteligencia artificial
Antes de comprar una IA, escribe la pregunta en una hoja
Casi todos los proyectos de IA que fracasan comparten el mismo origen. No es técnico.